lunes, 4 de abril de 2011

Bem Vinda Vontade.

En general, nos resulta más fácil cantarles las cuarenta a lxs demás que decirles sencillamente la verdad de lo que nos sucede a nosotrxs. Por otra parte, no hemos aprendido a intentar comprender lo que les sucede a ellxs. Hemos aprendido, más bien, a ser complacientes, a ocultarnos tras una máscara, a desempeñar un papel. Hemos adquirido la costumbre de disimular lo que nos sucede, con el fin de ganarnos el reconocimiento, la integración o una aparente comodidad, en lugar de manifestarnos tal como somos.
Hemos aprendido a separarnos de nosotrxs mismxs para estar con los demás. Y aquí tiene su origen la violencia diaria: no escucharse a sí mismx conduce, tarde o temprano, a no respetar a la otra persona.
Llevo tiempo reflexionando sobre la enfermedad, creo que es un síntoma más del día a día. Que estoy trastornada con la obsesión innecesaria de los alimentos. Que en el fondo no es más que una gilipollez de gente insegura, y con terrores de aceptarse a una misma. A lo mejor siga sin aceptar estas caderas, pero tengo claro que hay diez mil cosas más importantes, proyectos guapos de verdad. Estoy ilusionadísima con las tres cosas que tengo en mente, y son muy fijas, tan fijas como los edificios diseñados para no demolerse.  No tengo muchas espectativas en cuanto a las personas. Pero creo, que este no es mi lugar, esto no me hace ni más ni menos anoréxica. Esto es una gran imbecilidad decorada con fotos. Y aunque muchos de vuestros blogs me hayan interesado...tengo que decir que los trastornos alimenticios, después de tantos años, producen un efecto soporífero en mí.


No es extraño que tú estés loca por mí.
De rodillas ante mí, es como me gusta a mí.
De rodillas por detrás, es cómo te gusta más.

2 comentarios:

  1. Está muy bien, siempre pensé que cuando una toca fondo con la enfermedad se enoja, como suena lógico que así sea, y empieza a tener la necesidad de abandonar los blogs como parte de la rehabilitación. Me parece bien y entiendo tu enojo.
    Si cerrás este blog y un día volvés, también serás comprendida. No es fácil...

    Suerte.

    ResponderEliminar
  2. No es rehabilitación, es sumisión asumida.

    ResponderEliminar