Esto es un quiero-odio. En estos momentos deseo la absorción de cualquier tipo.
Exasperada. Harta de la depresión del resto del mundo que no soy yo. Una cadena perpetua a tu dolor. No lo soporto. Esta tarde yo fui feliz y creía estar bien, pero ahora ni siquiera me siento digna de algo. ¿Dónde está mi destrucción? Todo dentro de mí, los estudios, el trabajo, la comida dando vueltas dentro de mí, el desamor absurdo de no poder compartir absolutamente nada con nadie. Os mataría encantada. Dinero. Canciones para morir, joder, y yo me quedaría tan a gusto después de follármela hasta el cansancio. Le comería el coño hasta que se me desgastase la lengua. Muerta en su agonía, es su cortina de lágrimas la que me impide interactuar de una forma adecuada. Mis tetas en el espejo del baño pegadas a su espalda es un abrazo por detrás. Odio el autobús pero el olor de los coches me hace vomitar, y el metro es un jodido foco de infección. Es viernes y debería ser genial, un viernes tiene que resonar en las sienes con música joven. Iré a dormirme al suelo y a llorar un poco como una rata asustada. Dando puñetazos al viento, escupiendo al invierno. Madrid es una vagina desgastada de tanta prostitución. Aquí todo el mundo entra. Todos locos.

Wow. Escribes genial, que zorra. Yo también quiero.
ResponderEliminar:)
adroro como escribes, y tienes razón :)
ResponderEliminar:(
ResponderEliminardeberíamos cogernos de la mano. ser valientes. darnos impulso..y volar.