miércoles, 2 de noviembre de 2011

Vomitar el alma vacía.

Mi habitación respira alto y suave, no como mi pecho. He puesto las cortinas y una foto de Marilyn Monroe en un marco muy antiguo que me encontré ayer en la basura. No está mal, pero no son de ese color mis sueños, y nada que ver con una actriz/puta en blanco y negro colgando de la pared.
Una penetración hasta el esternón, sentir ahí el dolor, ahí justo ahí.
Creo que ella no me vale para lo que yo quiero. No siento que me pueda expresar y sentirme algo artista o estrella del rock ficticia, porque todo es seriedad y estabilidad/mente sana dentro de lo antisistema. Necesito estimulación y creatividad, escribirme palabras rotas por el cuerpo desnudo y hacer fotografías que signifiquen algo, o que no signifiquen nada pero que por lo menos sean.
Cerremos los agujeros, todos. Y volvamos desnutridos nuestros cuerpos. Sin comida, sin sexo. Sin respirar.
Yo creo que el peor sudor es el que cae por la espalda en pleno invierno, aish. Atrás se quedó el verano y bien me alegro por ello, porque no he contado con ningún vestido bonito.
¿Qué queréis que os diga? Nada me hace ilusión. Pero no vivo amargada.
Mi estómago se desdobla y de él sale puré naranja. Ácidos.

Supongo que mis últimos deseos quedarán enterrados, es la nueva era, el new age, mariconadas aparte, yo sólo quiero desaparecer.

3 comentarios:

  1. Sé que te lo he dicho un millón de veces pero... me encanta como escribes!

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  2. :************
    no te reprimas bonita. cuando estalles todo serán serpentinas y purpurina :)

    Mirarás el correo..? Tienes algo. Hacía tiempo que te lo debía. Un abrazo.

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